Creando palabras que transporta el viento entre el osado milagro de narrar...

martes, 21 de septiembre de 2010

El grupo X en cuestión

Resulta que como buenos observadores no siempre es lo más ideal colocar el nombre de la empresa y orgnización de la que estamos hablando, ya que a veces suele suceder que generamos en otros una opinión un tanto "prejuiciosa" e impedimos que cada quien cree su propio juicio.

Esta ocasión hablaré del grupo X, dire que es un grupo de jóvenes con ganas de trabajar, de conocer cosas diferentes y de hacer algo por su comunidad... en este grupo hay ciertas CONDUCTAS REPETITIVAS, algo que además de suceder a menudo genera una actitud o forma de hacer las cosas que todos tomamos por hecho... una de ellas es que cuando alguien nos cuenta su reflexión del día nos ponemos de pie y lo hacemos en cada una de las sesiones, otra cosa que pasa es que cuando tenemos ponente, la persona que la invita decide quienes le van a ayudar y llegan antes, tambien pasamos lista todas las sesiones y trabajamos en base a esto, para lanzar las invitaciones siguientes, nadie come nada hasta que llegamos a la hora del compañerismo, y casi siempre los novios se sientan juntos y los mejores amigos también, ya que aunque todos estemos en el mismo grupo, resulta inevitable que cada quien tenga sus "más allegados".

Claro que todas estas actitudes vienen en un segundo plano de algunos VALORES que contribuyen a hacer ciertas cosas en un momento determinado, por ejemplo, resulta más cómodo sentarte al lado de tu novio o de tu mejor amigo, que de un invitado que no conoces, tambien todos entendemos que comer implica hacer ruido y generar malos olores, por lo que antes del compañerísmo evitamos este tipo de circunstancias que propician mal ambiente al lugar.

Para reforzar estas conductas, las premisas no negociables reaen en el "protocolo de sesión" que cad club tiene y que ya sea aquí o en China conserva las mismas costumbre, como el hecho de ponerse de pie para escuchar la reflexión y comer sólo en el punto de compañerismo, incluso la misma dinámica de la orden del grupo permite trabajar en equipo de esta forma y con estas reglas que claramente están implícitas y no son negociables pero sí nos brindan la oportunidad de mantener un equilibrio entre el grupo.

Creo que pertenecer a un grupo u observar un grupo es parte de un gran crecimiento cultural tanto como participante como simple observador, saber en qué momento dejar de lado nuestra "información precargada" sobre algún tema y tratar de llegar a un punto más profundo en el que logremos entender que pasa en el fondo del grupo, en las necesidades y en el verdadero sentido de la conducta de cada uno de nosotros.


1 comentario:

  1. Paola, me quedé picado en conocer más de este grupo y tus propias reflexiones. Habrá oportunidad para ello.

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